Viajes

Dia 1, mi llegada a Europa

Llegue a París, mi vecina de asiento Angélica, es una chilena que ha vivido mucho en España y ahora viene por cuatro meses ya que su hija tuvo guagua y se convirtió en abuela.  Suerte que sabe que el aeropuerto de París es enorme, nos acompañamos para hacer inmigración. No he tenido ningún problema en ningún aeropuerto a excepción de que algo tienen mis zapatillas que suenan… se supone que son de goma!! así que me han revisado en todas partes y otras he tenido que sacarme las zapatillas…






Nos separamos ya fuera de inmigración y comencé a buscar el terminal 2G, suerte que Aldo me había mencionado que en París  había que tomar bus para ir de un terminal a otro y suerte que yo estaba sobria cuando me lo dijo jaaa. Bueno en el aeropuerto no encontré a quien preguntarle por el famoso terminal, eso si que está todo señalizado. Seguí las lineas y me llevaron a la calle… mm me dí unas cuantas vueltas, entré y salí varias veces aun sin recordar lo de los buses y de repente cacho que llega un bus con el numero del terminal 2G y ¡¡¡mi memoria funciono!!!  Y suerte que la combinación era con tieeeempo. Cinco minutos en bus y llegue al 2G, pase policía una vez más y me fui directo al baño ya que mi vuelo aun no aparecía en pantalla. Tranquilita con mi sudoku y una llamada de la mamá salí del baño y mi vuelo ya había aparecido en pantalla así que me puse en una cola, muy confiada…
No lei que decía embarcando y de repente oigo por los parlantes «la pasajera Margarita Pineda ultimo llamado» ¡¡QUEEEEE!! se oyó clarito mi nombre, asi que salí de la cola y pregunté por el vuelo y la cosa es que ya estaban todos arriba del avión y yo a correr se a dicho!!… corría y corría sola por los pasillos con el bolso de mano que saltaba y pesaba mas que la cresta, el bolso cartera colgado del otro hombro y yo sentía que con tanta cosa encima ni avanzaba!!, hasta que llegué a la puerta y me recibieron dos niñas con unas caras DE PERRO que ni les digo, ¡¡pero si yo solo estaba haciendo un sudoku!!!
Hay Dios, na que hacer, cuando la naturaleza llama yo obedezco, claro que no para perder vuelo!! llegué a Florencia y llovía a cántaros.

Ahora con tiempo, ya que tenía que esperar tres horas, me metí luego a policía y llegué a mi puerta. Ahora también fue la naturaleza pero no la de mi cuerpo la que creó inconvenientes, lluvias fuertísimas, truenos y relámpagos, mucho calor también y humedad full. EL tema es que se retrasaron todos los vuelos, algunos hasta el día  siguiente. Chuuuta dije, parece que tendré que llamar al seguro de viaje por siaca… pero no, salimos dos horas tarde pero salimos. Antes tuve la precaución de llamar a la gente del tranfer para avisar del atraso, y me contesta una grabación que dice «gracias por llamar a nuestro call center, le atenderemos a la brevedad» (en italiano obvio) ufff  saldrá cara la cuenta del teléfono este mes…SORRY AMBAR Y GRACIAS TAMBIÉN!!,  (papi paga jeje) me dijeron que el servicio de transfer compartido solo funcionaba hasta las diez y cuarto y que tendría que contratar a alguien en el aeropuerto.
Mmmm pucha na que hacer me dije. Subimos todos agotados al bus, mucha gente de trabajo, y las niñas del counter de una lentitud que ni les cuento… lo más entretenido para mi, es ver como comienzan de a poco a conversar entre todos, obvio contra el enemigo común: ¡¡ las lentas niñas del counter!! trato de entender, claro con este lenguaje corporal de ellos sería bruta si no entiendo, al final todo el grupo que está cerca mio conversa, yo aun solo miro y me río con ellos ¡¡¡pero no me atrevo a decir nada!!! que bruta… si soy bruta a final de cuentas jaa

Igual al llegar fui hasta donde la empresa del transfer y adivinen… ¡¡¡me estaban esperando!!! como favor especial me mandaron con Máximo mmm si, MÁXIMO CON MAYÚSCULA, un placer para mis ojos después de completar treinta horas de viaje desde que entre al aeropuerto de Santiago. Pero nada es tan bueno chicas, tenía que esperar a cuatro personas más que eran a quienes él venía a buscar!

Bueno, cuento corto, llegué a mi hotel al fin, con las piernas agotadas, el estómago vacío gracias al sudoku de París y el coxis en la mano, pero feliz!!! Llamé a Santiago, hablé con todos mis amados y después de una eterna ducha me fui a dormir, con alarma puesta pa no perderme el desayuno, total después se viene la siesta…

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