Como es posible que siempre me ponga nerviosa. Me parece inclreíble aun que este sea mi desafío. Son niños me digo pero algo en mi sabe que es un tema que no domino.
Preparada con mi cuento, pidiendo ayuda divina como siempre, parto a clases. Despertar a las seis de la mañana después de una semana de levantada tarde es un horror jaa.
Llevo a Pedro y su mejor amiga Llama conmigo, un pelicano que para los efectos de origami es la gruya que bate las alas, un puma y un condor. Todo para que los niños participen en el cuento. Ahora una explicación, si los niños hablaran inglés sería re fácil mantenerlos en el cuento pero como o entienden el trabajo es mayor y se desconcentran.
Excelente con el cuento de la primera hora, los mayores, de cinco años. Se me desordenan pero no me importan, la historia les dio lo mismo, querían jugar con los monos. Al final todos se ofrecían para hacer algun animal y jugaban entre ellos. Perfecto una vez terminado y volviéndolos al orden les paso un papel lustre a cada uno y comenzamos a hacer la grulla. Difícil para ellos pero se mantuvieron harto rato concentrados. Recuerdo aun lo que me dijo Maite, actividades con algún nivel de dificultad para que se mantengan concentrados. Claro que me fui al chancho!. Finalmente todos terminan con su ave, obvio que yo se las hago y estaban facinados. Hay una niña, que me mira siempre y es seria. Me sonríe de vez en cuando. Se le rompió la figura y llega callada mirándome con sus ojos claros. Me dió ternura, la guardó como tesoro. Hoy llegarán todos con un ave que bate las alas a su casa.
Clase siguiente, de cuatro años, mismo cuento y las aves listas para llegar y jugar. Les gustan los personajes, solo quieren juguetes nuevos, son niños pos, todo es mas sencillo de lo que yo pienso.
Las tias… todas quieren aves jeee ya saben hay veces que tienen la misma edad que sus alumnos que lindas.
Entre medio aparece Sinan, Ali y Adil, a puro copuchar que estoy haciendo. Hoy me siento bien y si bien comentaré lo sucedido hoy los miro hasta con cariño.
Clase de nursery, tres años, me perdí una clase de puro confundida, entre medio una llamada de la mamá. Les hago sólo jugar al monito mayor. La dificultad acá es que se mantengan en línea. El acabose fue cuando se me ocurrió hacer de gallina. Los mató y corrían tras de mi como pollitos tras su mamá muertos de la risa, y las tías también. Si me filmara demás que yo me reiría también. Al final logré que ellos hicieran de gallina, ya saben, piernas flectadas, poto parado, brazos doblados para aletear, esta vez sin mover la cabeza, paseándose por la sala cacareando.
Lo mejor aparte de que lo pase bien, fue que esta vez ni me di cuenta de la hora y me tuvieron que echar de cada clase para continuar!!!
Misión cumplida, por la tarde ver lo que necesito para mañana y a la noche comenzar a pintar los rompecabezas. Al fin, siento que volví a mi… cuántas veces habré ido y vuelto de mi misma?




El hecho de que se te pasara rápido la clase para por dos cosas: tenías algo planificado y, segundo, estabas entretenida. Ahí se ve que los niños-niños aprecian cosas sencillas y no tiene que ser un juego ultra moderno que los idiotice. Me encantaron los personajes. Estas hecha toda una profe. Un abrazoo.
Me gustaMe gusta