Viajes

Día 50, de vuelta a Male

Se siente rara esta mañana, siento que ya me fui, no me quedan cosas pendientes y aun no logro dimensionar que efectos tendrán para la isla de Komandoo mi paso por ahí, ni los efectos en mi vida. Creo que mis días en el resort serán, en parte, para eso.
A las nueve y media estamos con Hilma y Rashida en el Consejo para juntarnos con Adil. Nos hacen entrar para beber algo y me regalan un bote de madera. Enseguida pienso en Esteban!! 
Con Fatima

 


Los comentarios de mi dia de vestimenta tradicional van y vienen. llega Ali en joven y me muestra la foto de su esposa… soy yo, foto que tomó ese día cuando llegué. Sigo preguntándome que pasará por la cabeza de estos hombres al verme…

Rumbo a la lancha veo a Fatima a la lejos que viene a ver como me voy, corro rumbo a ella y le doy un gran abrazo con lo que se ríe avergonzada, la tomo de la mano y caminamos rumbo a la lancha, todos nos miran. Mientras vengo diciendole gracias, thank you, shukrya a cada rato. Está emocionada y yo también. Ya dentro de la lancha, me tomo la pastilla del mareo. El vieje de veinte minutos hasta la isla de Ali Fushio fue agotador, saltamos demasiado y llego sintiendome pésimo.

 

 

 



Aca esperaremos que llegue el ferry, en el que viene de vuelta a Komandoo Sinan, al que no he visto en tres semanas. En el intertanto yo solo respiro y tomo agua para tratar de sentirme lo mejor posible antes de abordar nuevamente ya que el viaje que sigue es de cuatro horas. 
Llega Sinan y les juro que me da gusto verlo. Es buenmozo este hombre…

Mientras esperamos la hora de salida, vamos con Hilma y Rashida a ver la pre school de la isla. Los niñitos facinado me miran y se rien por lo que yo aprovechando ya mi experiencia juego con ellos un rato.

 



Llega mi hora, me despido de todos dándoles la mano y parto rumbo a Male donde me espera Habib que me llevara a mi hotel. Esta vez otro hotel ya que el primero, cuando llegue, era demasiado malo.

Duermo todo el viaje por suerte, finalmente llegamos y los litros de agua bebida hacen su efecto y muero por encontrar rapido a Habib porque necesito un baño urgentemente. Espero y espero y nada, Dios!! me voy a hacer aca en la calle. Lo llamo y claro, no habia partido, asi que espero no mas con las piernas bien apretadas cual niñita.
Al fin llegamos y nos vamos raudamente al hotel, alla me espera un amigo del ingeniero para salir a comer y al final beber una cerveza!!! que no hubo caso de beber antes.
Mi dormitorio grande, limpio, aire acondicionado, un placer… 

En Male está prohibido el alcohol y solo el hotel que está en la isla del aeropuerto tiene permiso de venderlo. Y los resorts obviamente. Asi que partimo como a las ocho para alla, a comer un rico pedazo de carne a punto, ensaladas y mi tan merecida y esperada cerveza. Fue un palcer casi orgásmico!! Lo mejor, sabores conocidos, nada de picante, se siente como un premio. De vuelta en el hotel, dejo pedido mi taxi ya que a las ocho y media de la mañana debo estar en el muelle dos a tomar el bote a la isal Meeru.

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