Lista para partir, decido dejar el noventa por ciento de los regalos en el hotel. No tiene caso andar acarreando tanto bulto por cuatro meses mas. Por lo que me quedo con algunas cosas y bajo a mi taxi. En el muelle se va juntando la gente de todas las razas, chinosm tailandeses, ingleses, indios y yo.
A las nueve pasado llega el bote y parto rumbo a mi merecido premio.
De vuelta en mi cabaña, luego de un delicioso almuerzo de ensaladas y otra cerveza me siento a escribir. He andado tanto en bote que siento que el piso se me mueve y no es por la cerveza!! Es como lo que me sucedió luego del terremoto. El lugar es hermoso, la playa tal como el paraíso.
Vista de mi cabaña
Mi cabaña
Mi baño en el exterior
Restaurant
Ya desempacado todo, seleccionado mi ropa para lavanderia, averiguar internet, gimnasio ya que con tanta cerveza corro el riesgo de subir y no puedo dejar pasar esta oportunidad de haber adelgazado salgo ahora a tomar sol y a dormir un rato. Mi cabaña esta a dos metros del agua, todas las comodidades necesarias, mar turquesa, aguas cálidas, arrecifes por doquier. Hoy descanso y mañana veré que actividades hacer.







