Sentada ya en el tren rumbo a Bolonia, frente a mi, viaja una señora que me recuerda a alguien que no logro definir. Tengo su imagen en mi mente mas no puedo ubicarla junto a alguien conocido. En un principio pensé en la tía Elsa Olivari, pero no es ella, es otra persona que conozco, que es descendiente de italiana pero no logro fijar.
Me siento tranquila, un poco emocionada. Me sigue sorprendiendo que siempre me ponga tensa el viajar. Mas bien dicho las cosas más simples, que en Santiago son rutina como tomar un taxi o preguntar algo, en otro país se me vuelven un desafío que obviamente me insto a alcanzar. Y bueno este es mi gran viaje sola, ya he pasado la mitad del tiempo y sigo aprendiendo día a día y en especial sintiéndome más segura. Hay días que he querido estar acompañada, viajar sola es todo un mundo y al parecer es lo que he necesitado.
He visto día a día jóvenes de 18 años viajando por este país, y se ven tan relajados. Me miro y siento que tenemos además de años de diferencia, todo un mundo de diferencia. Eso si, que ellos viajan de dos o de tres, pero igual, es algo que siempre desee hacer y recién a los cuarenta y seis lo estoy realizando con una gran carga de inseguridad.
Rejane me acompaña esta mañana, ella tomará el tren a Pisa ya que se encontrará con su marido. Ha sido un gran soporte y me siento agradecida en extremo por ello. Nuevamente encuentro a alguien que se convierte en una persona importante en mi vida. Agradezco su amistad, su compañía, su seguridad, su complicidad. En fin, nuevamente justo la persona que necesitaba y que la vida me ha brindado.
Con Rejane.
Solo nos lleva treinta y cinco minutos llegar a Bolonia. Con mi mapa en mano y el hotel ubicado en el mapa, luego de descender del tren emprendo a pie, intencionalmente para ubicarme, rumbo a mi hotel que queda a 20 minutos del centro.
Lista para partir
Esta ciudad se ve grande, de amplias avenidas y bastante árbol. Alguien me comentó que no le gustó porque no era turística y creo que es lo que necesito. Ya comprobaré si es bella o no, difícil que no lo sea.
Mi hotel es un edificio reacondicionado. Tiene tres entradas ya que son tres edificios juntos. En barrio residencial. Como llegué justo a la hora de almuerzo camino para acá no vi mucha gente sólo me crucé con varias personas indias, de medio oriente y asiáticas.
Mi vista a la calle es con árboles, dormitorio amplio con lo mas importante, aire acondicionado y barato. Luego de una ducha y siesta iré a explorar, mañana les cuento.
Mi hotel



