Nuevamente muerta de sueño parto de Dresden rumbo a Stuttgart. Son más de cinco horas de viaje y en Nuremberg debo hacer un cambio de tren.
La primera parte de mi viaje duermo lo mejor que puedo. Son unas cuantas horas antes de llegar y como no conozco las estaciones, calculo por la hora si estoy próxima a llegar o no, como son de puntuales puedo confiar en el horario.
El trasbordo es simple, bajo en el anden quince y debo abordar mi nuevo tren en el anden dieciséis. Luego mi segunda parte del viaje, los paisajes nuevamente me recuerdan el sur de Chile. Llego a Stuttgart a las dos de la tarde y salgo en busca de la oficina turística donde pido un mapa. Camino un rato hacia mi hostal pero cuando llego no tiene mi reserva. Que extraño les digo, recibí un mail con la confirmación. Luego de un rato de no encontrar mi reserva prendo mi computador para revisar el mail. En el intertanto estudiantes van y vienen. Las personas de la recepción, una pareja joven, son un encanto, conversamos de Chile, de lo lindo de su país, hasta que finalmente vemos mi mail y… me confundí de hotel, este es un hostal que vi y que me gusto pero que no tenían pieza individual. Y como yo aun no me siento capaz de compratir pieza y baño, termine reservando en el otro que queda al otro lado. Cansada como estaba me piden un taxi que me deja en mi hotel correcto.
Me gusta esto que se me olviden las cosas, al parecer mi cabeza se está relajando, lo mejor es que lo estoy tomando con relajo y no urgiendome… voy notando cambio.
Este nuevo hostal también funciona como hotel, para estudiantes de intercambio, pasajeros comunes y corrientes. Se asemeja mas a un edificio de departamentos. Es bueno, y bonito y al mismo precio de los que he estado pero definitivamente mejor. Los otros no han sido malos pero no se por que me gustan los de cinco estrellas!!
El resto de la tarde me dedico a mi, sesión femenina, luego a dormir.


