Viajes

Día 111, rumbo a París

Hoy miércoles despierto de madrugada, a las ocho debo estar en a estación de tren Kings Kross Saint Pancreas, de donde sale el Eurostar, tren que me llevará a París a reunirme con mi mamá.

En esta estación debes hacer check in igual que en los aeropuertos y debes pasar también por policía internacional y la revisión de bolsos y personas. En esa pasada deciden revisarme mi nuevo bolso, ese típico de turista que dice «I love London»… si, así de básica. Entonces, espero a que me pasen mi bolso y lo abro embalada y me pongo a sacar mis cosas de él, hasta que el señor que me revisa me dice muy pero muy amable, «señora, déjeme a mi sacar sus cosas»… ups le digo, «I´m sorry».
En el intertanto, yo de puro picada le pregunto por qué me revisan a mi, y él muy correcto me dice, es una elección al azar… jamás creeré eso, pero bueno. Me pregunta de donde soy y cuando sabe que soy de Chile me comenta que ha ido a Bolivia, Perú y Chile y que la gente de Chile es la que más le ha gustado… ¿me estará coqueteando me preguntaba a mi misma?… Seguimos conversando, el es húngaro y en Bolivia lo confundían con norteamericano y la gente le decía, un poco seca «no me toque», lo que él encontraba bien raro. Seguimos conversando un buen rato hasta que me doy cuenta que él debe seguir trabajando así que me retiro a esperar mi tren.

Luego de dos horas de viaje llego a la Gare de Nord en París. Bajo de mi tren y me dirijo a buscar la oficina de información turística para ver el tema tickets de transporte, y algunos tour en español. Ahora estaré con mamá así que los tour deben ser en español. Compro los tickets y me voy al hotel a relajarme y luego partir al aeropuerto a esperar a mi madre.
El tren que va al aeropuerto es el «B» y va lleno de gente y lleno de olores… ufff. Me deja justo en el terminal B del aeropuerto Charles de Gaulle. Había salido con tiempo, no podía darme el lujo de llegar atrasada y que mi mamá llegue antes que yo. No puedo fallar!!! Estoy tan feliz que ando emocionada full.

Ya en el aeropuerto confirmo el vuelo, la hora de llegada y me dispongo a esperar jugando Angry Birds que, por primera vez en cuatro meses, logro soretar todas las pruebas!!!
Estoy sentada justo al frente de la sección donde llega la gente a retirar sus maletas, y esta sección en vez de tener paredes tiene grandes ventanales así puedo ver perfectamente cuando las personas viene saliendo. Llega el vuelo, de a poco van saliendo las personas. Miro, miro, miro… al ratito veo su silueta, esa tan conocida para mi. La veo entrar a la sección de equipajes, me da un gusto verla!!! La veo mirar para todos lados, preguntar por algo y luego ponerse al lado de la huincha que traerá su maleta… Y yo al otro lado la miro, miro y miro mandándole mensajes telepáticos para que me vea, me sonrío sola y un señor a mi lado me mira a cada rato… debo parecerle medio loca. 

 

Al ratito mi madre levanta la mirada y nos vemos!!! Mamáaaa que ricoooooo!!!  La llamo por teléfono y conversamos mirándonos a través de las ventanas…. igual como las películas norteamericanas cuando a los presos los van a ver a la cárcel.
Mientras espero, aprovecho de llamar a mi padre para decirle que mi madre ya llegó y que estoy a la espera de que salga.

Cuando sale nos damos un abrazo apretado y grande. Ella y yo estamos emocionadas de vernos después de cuatro meses y tantas cosas vividas. Unas señoras nos miran sonriéndose. Es rico tenerla aqui, a mi lado…

Buscamos el tranfer que debe llevarla al hotel, no está por ningún lado asi que llamamos y nos dicen que en cinco minutos llega. Que por favor lo esperemos fuera de la puerta ocho. Pregunto si me hacen el favor de llevarme y me insinúan que no habría ningún problema.
Esperamos nuestro transfer y finalmente conocemos a José, chofer español, que habla castellano, inglés, francés, japonés y portugués. Lleva ocho meses trabajando acá ya que la pega en España está muy mala. Pasamos a buscar a una japonesa y emprendemos rumbo a París Central. En el intertanto conversa con la japonesa y con nosotros, nos cuenta de París y camino al hotel nos desviamos para entrar por el Arco del Triunfo, Campos Eliseos hasta la Plaza de la Concordia para enfilar por el Boulevard Saint Germain y llegar a nuestro hotel.

 

 

 

Felices y feliz yo de estar con mi madre, no nos para la lengua hasta que el sueño me vence por completo, mañana saldremos a conocer París. 










Deja un comentario