Viajes

Días 113 al 117, París

Y aquí estoy, estamos, recorriendo París con unos días sensasionales, 28 grados promedio, justo para disfrutar. Aprovechando los tour de buses hop on and off. Más los ticket de metro, más nuestras caminatas hemos pasado por la mayoría de los puntos importantes de la ciudad. Conversado, reído hasta llorar y hemos comido rico, probado vinos franceses y unos panqueques deliciosos.

 

 

 

 

 

 

 

 



París es linda, grandes avenidas, arquitectura hermosa, cafés por todos lados, el tráfico en el centro relativamente tranquilo, muchos árboles, palacios enormes. 
El primer día nos fuimos a un crucero por el río, lo mejor que pudimos haber hecho, hermoso y sin caminar. Luego los recorridos con los buses, mas de alguna compra… obvio, es París. Arco del triunfo, Torre Eifell, Campos ELiseos, Notre Damme, Galerias Lafayette, Torre Montparnasse, etc.

El lunes fuimos a Louvre, tremendo museo. Estuvimos ahí toda la mañana y vimos casi nada. Obviamente llegamos a ver la Mona Lisa, detrás de un tumulto de gente!! Tan pequeña y tan famosa. Y la verdad no quiero ver más pinturas italianas, ni de Dios, Jesús, la Virgen, los ángeles y los santos! Estoy impresionada de la cantidad de artistas  que han pintado el mismo motivo durante tanto tiempo, que obsesión!! 

No vamos a ser capaces de ver el Museo de Orsay y ver el arte impresionista. Me encanta Monet, Renoir, Van Gogh, Matisse… Por suerte vi algo en Londres. He estado lejos del arte por tantos años, siento que he estado perdiendo mi tiempo. El arte es lo que me gusta y me hace feliz. Tengo que hacer algo más.

Hoy martes fuimos a un tour por Versalles y por la tarde llegamos a la Capilla de la Medalla Milagrosa (la Virgen de los rayos… y yo que no quería mas arte religioso), que milagrosamente queda justo a tres cuadras de nuestro hotel. En el camino sólo nos dedicamos a disfrutar París y despedirnos de su atmósfera.

Louvre

 

 

Al fondo, la Mona Lisa

 

Versalles

 

 

 



Es rico estar con la mamá, obviamente debo adaptar mi ritmo. He estado viajando sola tanto tiempo que se me olvida lo que es viajar con alguien más, en especial la madre. Ella está cansada y yo también por lo que estamos haciendo todo en cámara lenta! Eso es maravilloso para mí.  

Mientras escribo, ya son las siete de la tarde. La mamá está recostada a mi lado dormitando. Pienso en sus cambios, en como pasan los años, por ella y por mi. Jamás me iba a imaginar primero estar viajando por el mundo sintiéndome bien, en confianza; y menos aun juntarme acá en París con la mamá, a sus setenta y seis años. La cuido, quizás de repente mucho, ya saben que soy medio obsesiva, pero le da con cruzar la calle con luz roja!!! 

Cuando veo nuestras fotos, reconozco nuestros rasgos, ojos, nariz, boca, tan similares, incluso muchas partes de nuestras vidas son parecidas… Es un privilegio para mi poder hacer esto con ella, me siento feliz por los momentos que vivimos juntas, las vivencias, el sentirnos bien juntas. Y doy gracias además, por poder contarlo. Y a quien le doy las gracias? a Dios pues, a quien más… parece que mi primera pintura ahora que quiero retomar el arte  será religiosa!!

Notre Dame


 

Al fondo, arboles cuadrados
La vista desde la terraza del desayuno de nuestro hotel

 

La capilla de la Medalla Milagrosa
La torre de Montparnasse

 

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