A las tres de la tarde partimos rumbo a Marruecos, específicamente Marrakesh, la capital. Dejamos atrás París y su belleza para adentrarnos en el continente africano, árabe, musulmán.
Me surge simplemente la pregunta: ¿Qué estoy haciendo nuevamente en un país musulmán después de quedar agotada en Komandoo? Obviamente no tengo respuesta…
De Marruecos no se nada y vengo sin haber leído nada. Por la ubicación se que es desértico. Seria toda mi información y como mi internet ha estado a punto de morir en cada parte que estoy, mas mi cansancio general, ni siquiera pasa por mi mente averiguar un poco más. Para eso me digo, justificándome, tendremos guia en español.
Nos despedimos de París con un día nublado y frío, nuestro vuelo salió perfecto y llegamos al calor de Marrakesh. El transfer nos lleva al hotel donde entramos a una habitación gigante lo que para mi es un regalo después de mi experiencia en Londres donde estuve en habitaciones singles, tan pequeñas que apenas cabía la cama, la maleta y yo. Con una sensación de claustrofobia enorme. La habitación de París si bien era habitación doble, era tamaño justo. Pero acá estamos amplias.
Nos encontraremos con un grupo que viene de España, ya en el hotel conocemos a una pareja argentina y a otros tres compañeros de viaje. Luego de refrescarnos bajamos a comer, y en el camino nos encontramos con todo el grupo que viene llegando. Después de comida saldremos a un paseo en calesa hasta la plaza de la ciudad.
La ciudad se ve ordenada y muy nueva, nuestro hotel se encuentra en la parte nueva de la ciudad. Desde el avión se ve mucho verde y muchas plantaciones de árboles, que luego sabríamos que son olivos. El paisajismo de las calles se ve ordenado y cuidado, mucho verde y mucho cultivo. La ciudad, por lo que he visto se ve linda. En nuestras calesas llegamos a la plaza donde una multitud de gente se pasea entre humos de comida y locales de todo tipo. Mucha gente local mezclada con turistas que disfrutan de lo pintoresco y nuevo. Me dieron ganas de bajarme y quedarme ahí mirando y tomándole el pulso a la ciudad ya que la plaza queda bastante cerca del hotel; pero se me olvido una cosa importante, andaba con minifalda y se que acá eso no me conviene. Así que a partir de mañana, pantalones.
En la ciudad se habla árabe y francés. Algunas personas del hotel hablan español e inglés. El grupo del tour se ve variado en edades, desde adultos mayores a jóvenes, aun no se cuantos somos.
Mañana saldremos a un city tour y en la tarde posiblemente solo estaremos en la piscina, a no ser que la mamá quiera salir a dar una vuelta, lo que es yo, con una tarde de piscina soy feliz.
Pasado mañana partimos a un tour de tres días hasta llegar a Tanger, harto viaje así que descansar por anticipado no es nada de malo.











