Hoy por la mañana salimos a una visita panorámica de Marrakesh, ciudad que dió nombre al país.
La ciudad llena de sonidos, colores y olores de todo tipo -especies, estiércol, transpiración, etc- El tráfico un desorden constante y la vida en la calle es un espectáculo. Lleno de gatos y ni un perro… ya después sabremos que los perros se consideran señal de mala fortuna a excepción de los que cuidan, ni siquiera se puede pensar en tener un perro dentro de la casa…
La plaza del mercado es la que visitamos por la noche en las calesas. La plaza es patrimonio de la humanidad, no por lo linda sino por la demostración de la cultura del país. Nuestra guia nos lleva por las calles del mercado donde aprovechamos de comprar algunas cosillas.
Volvemos a almorzar y en la noche algunos del grupo se fueron a una cena y nosotras decidimos volver a la plaza para verla pletórica en la noche pero… me equivoque de camino y cuando nos dimos cuenta ya nos dio lata y frustración y volvimos a comer al hotel.





