Salimos de madrugada, horror… a las ocho de la mañana. Vamos al desierto cruzando el cordón montañoso llamado Atlas y llegaremos a dormir en medio del desierto.
En el cruce de las montañas las elevadas cumbres, frecuentemente nevadas, nos saludan despidiendo el palmeral de Marrakech. En el camino me pasó lo que extrañamente no me sucedió en Maldivas de tanto andar en bote… me maree, nada que hacer me fui casi acostada todo el cruce de las montañas. Apenas vi los pequeños pueblos bereberes se cuelgan en los abismos, con casa del mismo color de la tierra pero si me alcanzó el animo para sacar fotos.
En el camino conocemos el poblado fortificado de Ait Ben Haddou, lugar donde se han rodado numerosas películas. Recorremos los llamados paisajes bíblicos donde se han filmado otro montón de películas.
Llegamos al anochecer al pueblo de Boulmane Dades donde nos encontramos con un hotel de maravillas. Xaluca Dades, hermoso, rustico, con una vista hermosa de la ciudad… todo lo que mi madre se merece para viajar.







