Viajes

Dia 53, despedida en Male

Estos días se han vuelto flojos, hecho de menos aun a la gente de Komandoo. La rutina con las personas mas que nada. Ya que a la una voy a Male decido pasar mi mañana tomando sol para tener ese maravilloso tono bronceado.

Mis desayunos se han vuelto abundantes!!! por lo que en la noche no como ya que deseo mantener la figura que sin casi darme cuenta volví a tener luego de dos meses en mi isla. Esto de bajar de peso «sin sufrimiento» es de lo mejor.

Con mi botella de agua, cámara fotográfica, bloqueadores y el bikini mas pequeño que tengo me apresto a tomar sol toda la mañana a la salida de mi cabaña. Esto de tener el agua a mis pies es una delicia. Oyendo música en español que me ha acompañado los dos meses, me relajo y siento como el sol atraviesa mis células. Es muy fuerte por lo que la gracia esta en nadar, aprovechar de ver los peces, tiburones y volver a la toalla. Mis vecinos son parejas en su mayoría. De repente se ven parejas de mujeres, amigas o amantes que se yo. Parejas de hombres no he visto.

Rumbo a Male

 



Disfruto de mi mañana y a la una estoy en el puerto para salir a Male donde me juntaré con el ingeniero y su amigo. Almorzaremos juntos, pasearemos un poco por Male y nos despediremos.

Coordino en el resort para volver en el bote de las ocho de la noche ya que el anterior vuelve a las cinco. Ellos toman nota de que un pasajero sale a Male por su cuenta y me dan todas las instrucciones por si algo me sucediera. Se sienten responsables por sus pasajeros, en el resort todo es válido, Male no, es musulmana y aparte de vestir como en Komandoo, es necesario cuidarse. Me llevo el teléfono del resort por si acaso y parto con el grupo.
En el bote miro el paisaje. Un sin numero de islas todas estilo resort. Se ve el arrecife, veleros, yates. El sol tempera mi cara, y vengo entre dormida y sacando fotos cuando suena mi teléfono. Es el ingeniero y me están esperando para ir a almorzar. Genial. Los pasajeros algunos van de city tour y otros al aeropuerto de vuelta a casa.

Male



Llego a Male, la ciudad se ve muy poblada y construida casi hasta el mínimo espacio. Mis amigos me están esperando y nos vamos directo a comer ya que MUERO DE HAMBRE!!! Creo que tendré que pasar unos días al gimnasio… lo que no me agrada pero no puedo perder lo ganado o mejor dicho no puedo ganar lo perdido.

Antes de salir me comuniqué con las otras voluntarias, quedamos en juntarnos en la noche o mañana así que genial.

Paso una tarde entretenida, recorremos algunos lugares. No encontré nada como para comprar, nada como para que diga esto vale la pena. Pulseras de conchitas, llaveros, etc, nada que pueda decir típico de Maldivas, por mas que visité tiendas no hubo caso así que ve iré sin nada de souvenirs lo que deja una sensasión muy extraña.

Sultan’s Park
 Mezquita
 Museo
 Monumento a las víctimas del tsunami del 2004



Terminamos la tarde en el muelle número 2 esperando al Meeru Mail, mi bote. Conversamos de la vida, de las experiencias vividas, el cómo nos conocimos y la amistad que hemos generado gracias a la persecución que vivimos en la isla. Al final damos gracias porque eso nos hizo más cercanos. Como el bote no llega llamo al resort y me indican que si irá, que espere. No me quiero despedir, ellos y en especial el ingeniero ha sido una compañía importante. Significa el fin de una etapa de mi viaje, quizás nunca más volvamos a vernos… las emociones las tengo contenidas desde Komandoo…

Llega nuestro momento, un gran abrazo apretado sin decir adiós sino hasta pronto. Subo a mi bote que lleva a los empleados del resort de vuelta y veo como de a poco como sus figuras se alejan y se pierden en la noche. Qué irá a ser de nuestras vidas…

Llego tarde y triste a mi cabaña, aprovecho el rato para teñir nuevamente el pelo. He vuelto a tener treinta y algo!!! Creo que aun no estoy preparada para las canas…

1 comentario en “Dia 53, despedida en Male”

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