Nuevamente de madrugada, despierto antes de la salida del sol. Aprovecho la frescura para levantarme y a las siete y media en punto estoy en el restaurant.
A las diez tengo que estar lista para el snorkel, paso a arrendar el equipo y salgo feliz porque probaré mi cámara, que compré específicamente para esto.
Luego de las instrucciones respectivas me tiro al agua con gualetas y todo, cámara amarrada en mi muñeca y trato de ver como hacerlo para no manearme con esto de respirar por la boca y que no se me empañe la máscara.
Máscara sellada, primer paso listo.
Tubo en la boca, segundo paso listo.
Gualetas perfectas, tercer paso perfecto… es raro esto de tener pies laaaarrggoooossss!!!
Comienzo a nadar y se ve impresionante pero… no hay caso que pueda respirar por este tubo. Trato de darme vuelta pero con las gualetas es harto difícil y me canso de puro hacer ese esfuerzo, mientras tanto trato de no tragar agua y la cámara cuelga golpeando mi mano. Hago varios intentos y no hay caso, pucha que torpe. Finalmente decido dejar el tubo en paz y aguantar la respiración. Problema solucionado, mas fácil me sale estar así, aguantar harto, nadar bien con las gualetas, ya entendí como, y así aprovecho de ver la infinidad de peces de colores y los hermosos corales. Que abundancia… Al rato le saco el tubo a la máscara voy por un chaleco salvavidas lo que hace mas fácil todo y disfruto de mas de una hora de avistamiento.
Me doy vuelta cual foca para descansar, me pongo la mascara en la cabeza y sin darme cuanta de repente se cae!!! chuta cai no tenía a nadie cerca y no hubo caso de agarrarla y cero opción para mi de bucear, el agua es tan salada que no puedo abrir los ojos debajo. Pucha cai, resignada de tener que pagarla vuelvo al resort casi con la cola entre las piernas. Devuelvo el resto del equipo y firmo mi cobro extra… cuarenta dólares!!! pucha la cosa cara!!!
Luego de mi ducha correspondiente me junto con Laura, Anna y Tracey que ya están almorzando. Laura es de Londres, Anna de Usa, Tracey de Australia. Anna está recien comenzando, el lunes empieza su voluntariado. Laura se va después de almuerzo, Tracey mañana y el domingo yo.
Es entrete esto de compartir experiencias, todas diferentes.
A las cinco y media quedamos en juntarnos en el gimnasio. Mientras duermo una siesta ayudada por mi cerveza, escribo un poco,reviso fotos y recibo una llamada, de la recepción. Miss Marga? I call to tell you that another passenger foun your mask this afternoon. OOOhh no la podpia creer, significa que se revierte mi cobro y ellos recuperan su máscara. feliz por la noticia salgo a hacer ejercicio para quemar las calorías del postre.
Apenas logro estar treinta minutos. Entre la trotadora, bicicleta y otra que no se como se llama pero que trabaja piernas full corro a mi casa a descansar, llegué a sentirme mal pero básicamente es por tanto andar en bote. No me mareo en él sino que después, cuando estoy quieta. Así que me tiendo, no me queda mas que descansar, una vez mas… pobre de mi…
Antes de la comida paso a la recepción, están súper maneados porque me cambié de restaurant. Así que luego de largo rato me confirman que puedo tomar todas mis comidas en este otro, que me queda más lejos, pero es donde están comiendo las otras voluntarias. Super, todo arreglado.
Terminamos el día viendo un show de danzas típicas… mmm algo pobre. Maldivas no tiene mucha cultura para mostrar por lo que veo… pero sirve para amenizar la noche.










Bueno, bueno, bueno… Te dejé sufriendo, en una islita perdida, y resulta que ahora estamos de guata al sol y buceando para ver pececitos… Mirenla a la perla (qué perfecta expresión para este posteo). Me ausenté porque yo también me perdí: me fui a un río en la montaña, sin celulares, computadores ni nada tecnológico. Lo pasamos chancho, aunque tú me superas. Jejeje… Leí todos tus posteos anteriores y decidí contestarte este, el último que has publicado. Veo que ya estás echando de menos… Efectivamente, creo que van a ser personas que no vas a ver más… Así es la vida. Eso sí, coincido contigo -como dijiste en un posteo anterior- que no vas a ser la misma después de este viaje. Y con canas o no, te ves preciosa. Lo que me pregunto ahora es: ¿qué viene? ¿Para dónde me vas a llevar ahora? ¿De regreso a Chile? Recuerda que puedes visitarme cuando quieras. Aquí hay escuelas que necesitan de tu ayuda y un muro que requiere ser pintado bonito, como solo tú sabes hacerlo. Ya, me voy. Un abrazoo.
Me gustaMe gusta