Viajes

Dia 57, Luis Dattari Doren

Suena el despertador y no se donde estoy, antes de abrir los ojos trato de ubicarme, recordar que sucedió ayer y nada llega a mi cerebro. Lentamente apago la alarma y al ver el dormitorio caigo en cuenta que estoy en Florencia. Otra vez levantada temprano, horror!!! 

Como zombi me dirijo a correr mi cortina y descubrir la hermosa vista que me tiene preparada esta ciudad. El departamento donde estoy alojada, con desayuno incluido, está cerca de la estación de tren de Florencia, no en mitad del centro. A media hora caminando del instituto. Es antiguo pero con ese aire a italiano que siempre he visto en las películas y la vista de mi dormitorio que da al poniente, otro regalo para mi persona, es la típica de esta ciudad con sus colores y olor a antiguo.

Con calma pero controlando mi tiempo me levanto y voy a tomar desayuno que me dejó preparado mi casera. Al rato aparece la hermana, su nombre es Italia. Hablamos una mezcla de italiano e inglés. Ellas nacieron en Bélgica por lo que dominan el francés e italiano. Inglés habla Italia ya que trabaja en una agencia de viajes. Ella me regala un mapa y me indica como llegar al instituto.

Camino rápido para no llegar tarde, entre tanta conversa se me pasó la hora. Mientras marcho hacia mi destino voy reconociendo los lugares que cinco años atrás visitamos con mi madre. Que placer. 

El instituto lleno de gente, especialmente jóvenes de todos los países. Es entretenido oír la diversidad de lenguas y ver la diversidad de fisonomías. El inglés una vez mas pasa a ser el idioma universal. Aun cuando en la recepción entienden español, sucede que al llevar dos meses solo hablando inglés, me sale mas cómodo seguir hablando en ese idioma por lo que aviso que llego y de entrada me pasan un cuestionario. Es raro esto de dar examen!! Hace siglos que no me sentía como mala alumna. No entendí nada, logré articular algunas frases y en un momento después de cabecear mucho decido salir. Llego a la secretaría y le digo a Daniela, la secretaria, con cara de niña triste, «no se nada» y a mi lado oigo «yo tampoco». Es otra estudiante, una brasilera que vive en Londres. Daniela se ríe, toma los test y se los pasa a Carlo, el dueño, director y todo de este instituto. Carlo los revisa, nos mira y serio nos dice «logran entender pero necesitan mucha gramática» y nos reímos todos. Al nivel principiante inmediatamente, nos mandan sala A. 


Luego de una recepción, entrega de material, datos de comidas, supermercados, etc. nos dan la una de la tarde. Estoy a dos cuadras del Duomo. Hay turistas por doquier, todos los colores, todas las razas. Los florentinos están de vacaciones de verano en la playa. 


Imaginaran los precios de todo, si ya es caro, sólo con turistas es mucho más. Salgo en busca de un módem para el computador y tener internet. Recorro varias calles hasta que lo logro, esto me toma por lo menos dos horas porque no puedo dejar de mirar esta hermosa ciudad. Se oyen algunos truenos, el cielo está despejado con nubes, tendremos borrasca (lluvia de verano con viento) es lo que me dice el dueño de la tienda, feliz me enseña cuando le comento que estoy aprendiendo italiano. 

Ya con mi cometido cumplido camino tranquila para volver a casa, y me sucede algo hermoso. Si para el diez de Julio estaba acompañada de mi abuela hoy estoy acompañada de mi tata. Lo veo por todos lados, sus rasgos, su porte de joven, su nariz, el color de su piel. El está conmigo por todas partes, eso me encanta. Le da un aire especial a esta visita, es como estar volviendo al origen. recuerdo a mi madre cuando llegamos a Florencia hace cinco años y nos encontramos por casualidad con el Duomo, las lágrimas corrían por sus ojos, estábamos estupefactas.

Siempre que tengo que conocer gente nueva me pongo nerviosa, es un desafío para mi establecer amistades. Vuelvo a ser la niñita tímida de mi infancia y por más que mi cabeza entienda que ya soy adulta, mi memoria celular parece que no. Pero a eso vengo, son mis desafíos personales. Se que esta semana será la primordial, luego ya e sentiré en casa.

A las siete de la tarde ya estoy en mi casa probando la banda ancha y tratando de reorganizarme, tengo sueño acumulado, post acumulados, todo acumulado incluso el kino!!!



2 comentarios en “Dia 57, Luis Dattari Doren”

  1. Una nueva aventura empieza otra vez, me siento muy pero muy feliz por ti y de alguna manera orgullosa de lo valiente y lo galla que eres.
    Suerte y disfrutaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!♥♥♥(tu sis)

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  2. Oye, pero para un momentitoooooo: qué instituto es ese. Necesito información. Estoy perdidoooo. ¿Clases de qué? No sé de tus planes… Y SALUDAME AL TATA CUANDO LO VEAS. Ci vediamo piccolina.

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