Y bueno, ya estoy en Berlin, en mi cama, en la tele hay un partido del US open…en alemán, menos mal que el tenis no necesita tantos relatores.
Esta mañana salgo de mi hotel de Bolonia a las doce rumbo al aeropuerto para tomar mi vuelo a Berlín. Aun cuando llevo una maleta chica, siento que todavía cargo mucho peso, se que tiene que ver con un momento interno mio.
Ya en el aeropuerto primero averiguo donde debo hacer el check in y embarcarme y luego me siento a esperar, mirar, escribir, en fin, hago hora hasta que se abre el counter.
En el intertanto también aprovecho de leer mi guía de Alemania para teenagers… escrita en italiano, la mas simple de entender y con varios recorridos de que ver, listos en el mapa y datos de comida. Hace dos días ya había verificado donde esta ubicado mi hotel, y que debo tomar para llegar a él.
Esta vez no contrato un transfer ni me iré en taxi, sino en tren ya que el aeropuerto -uno de los tres que tiene esta ciudad- queda fuera de Berlín; y quiero moverme como cualquier otro ciudadano.
Mi vuelo, dos horas hacia Bohn, con cambio de avión y luego una hora y media más a Berlín. A las cuatro veinte debíamos partir pero recién logramos hacerlo a las cinco y cuarto. ¿Por qué?, pues porque en el aeropuerto no tenían suficientes buses para llevar a los pasajeros al avión… sin comentarios. Eso significaba para mi que posiblemente perdería el vuelo… nada que hacer.
Y bien, a las siete llegamos a Bohn, por suerte mi maleta iba directo a Berlín por que sólo me apuré para tratar de ubicar mi nueva puerta de embarque. Encuentro la oficina de informaciones y le pregunto a una señora, que no entendía nada, dónde debía embarcar. Luego de como dos minutos logramos entendernos y cuando se da cuenta de lo tarde que llegué me dice «pero usted ha perdido mucho tiempo!!», no había tiempo de explicar que no fui yo la que perdió tiempo.
Corro al sector B y antes de entrar a policía internacional le pregunto a un alemán que revisa los pasaportes dónde debo embarcar. Él, muy amoroso me dice: debe caminar como setenta metros y encontrará el counter de German airways: Una vez que tenga la tarjeta de embarque debe volver acá.
Corro…mi vuelo a Berlin es a las siete y cuarto.. y llegué allá a las siete… en el counter la niña a la que si alcanzo a decirle que no fui yo la que llego tarde porque quería sino por causas mayores, me da mi tarjeta y me dice CORRA!!
Y yo corro nuevamente donde el alemán amoroso, quien me da todas la indicaciones de donde está mi puerta de embarque. Antes paso por policía, esto significa sácate el cinturón, sácate la chaqueta, saca el netbook del bolso y ponlo aparte, sácate los audífonos de la música, los anteojos, la cartera, la mochila…. ufff y yo atrasada a más no poder.
Me preguntan si llevo alguna crema o perfume? contesto que no y paso por el portal ese que revisa. Al otro lado del portal, una alemana muy seria me pregunta si esa mochila, la única colorida es mía. Y me comenta que tengo líquidos en el interior… Líquidos!!! respono. No, ninguno, le contesto, no traigo líquidos, con una seguridad que me asombraba a mi misma. Nuevamente muy seria me dice debe abrir su bolso… y yo, que pensaba chuuuu ahora si que pierdo el avión…
Abrimos la mochila, buscábamos las dos, bolsillo por bolsillo, hasta ella se sorprende de no encontrar nada, pero al segundo encontramos mi delineador líquido de ojos!!! Dios, no sera mucho? Obviamente no me lo confiscaron,.. metí todo como pude y corro a mi puerta. En el camino escucho ya lo que era de esperar… los señores Jfgsdy, Pineda y Ksfhshf último llamado a embarcar. Lo único que entendí fue mi apellido así que nuevamente me apuro hasta que logro encontrar mi puerta, la niña me espera sonriente, bajo rápidamente y el bus me está esperando lleno de gente no muy feliz.
Como si nada, lo que me hace muy feliz, me subo al bus y seguimos esperando. Al rato se cierran las puertas porque nadie más llega y avanzamos sesenta metros y llegamos al avión. Como la ven…
Una mujer a mi lado meneaba la cabeza sin poder entender por que esperar tanto si podían caminar sesenta metros…
Este avión esta lleno de ejecutivos bien vestidos, el anterior era mucho más turístico. Los asientos son mas amplios. Esperamos un rato y aparece otro bus con los dos pasajeros faltantes.
Emprendemos vuelo y en una hora y media estamos en Berlín, nublado y con frío. Que cambio después de las Maldivas e Italia full verano.
Por lo que vi desde el avión, Alemania es verde, lagos y ríos, bosques, muy parecido al sur de Chile. Ahora entiendo por que fueron a colonizar esa parte de nuestro país.
al llegar, recojo mi maleta y salgo dispuesta a encontrar una oficina de informaciones para ver como llegar a mi hotel. Una niña me manda al otro terminal, a la oficina para turistas. Salgo rumbo al otro terminal, afuera, medio perdida busco a alguien a quien preguntar y encuentro a otra perdida como yo pero con un mapa en sus manos. Me dice donde esta la oficina, donde me atienden regio. Compro un pase de movilización por tres días, y me explican donde debo tomar mi tren. Yo ya sabia cual tren y donde debía bajarme pero ni idea en cual andén debo pararme.
Camino hacia la estación de tren y al llegar a la salida para el anden veo dos salidas… chuta no vaya a tomar la salida hacia el otro lado pienso… así que le pregunto a un señor que me guía… señor es mucho decir, debe tener apenas un poco más edad que yo, pero como me estoy quitando la edad, él pasa a ser señor. Finalmente salimos al anden, valido mi ticket, llega mi tren y corroboro nuevamente con el chofer quien me dice que está correcta la información. Me siento junto al «señor» que me pregunta si soy italiana, a lo que contesto que si y que además soy chilena, que como porotos con rienda, me gusta el pebre, la ensalada a la chilena, las longanizas de Chillán, etc. El resulta ser sueco y con amigos chilenos.
Rumbo a mi estación, en el metro aparece en una pantalla, en alemán, a que estación estamos llegando y a que calle principal por lo que voy corroborando donde debo bajarme. Y aunque está en alemán, nombres son nombres así que es fácil de entender.
Me bajo en mi estación, nuevamente ni idea adonde ir, pregunto en un puesto y el vendedor me dice en alemán que no conoce mi calle… decido salir de la estación y llegar a la esquina que sabía que estaba por ahí. En plena esquina un niña joven está ahí justo para que yo pregunte. me indica donde estoy y cual calle debo tomar. Camino dos cuadras y llego a mi hotel feliz de haber cumplido mi misión del día, sentirme como ciudadana del mundo.
Ahora me duermo, con un poco de dolor de huesos por el cambio de clima…
Te felicito Marga, te las mandaste!!..grande!..así se hace…enorme lección de como enfrentar un reto!….besos
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Admiro profundamente tus cualidades como mujer, y el poder que tienes para cumplir tus sueños..
hoy siento que estas logrando tu verdadero cometido y estoy feliz por ello, me muestra, no tan solo la gran mujer que eres sino el ser interior que lucha por hacer que su vida tenga sentido. Sé las dificultades por las cuales has pasado y del verdadero reto que ha significado todo este nuevo proyecto….y lo encuentro sensacional, magnífico, único y muy tuyo. Creo que te estas brindando una experiencia que esta cambiando tu vida, que la estas haciendo más real y que estas superando a la niña tímida, dolida y dormida que quizás aun sabotea ciertos desafíos, pero que cada vez son más pequeños…..
solo me resta decirte …adelante Magita!!…fuerza…ánimo….feliz….con tu viaje me has demostrado, en lo concreto, lo que es ver la vida desde la ganancia, cuando se tiene todo para decir…voy por la vida antes que ella venga por mi….
te quiere
el fede
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