Viajes

Volver a Santiago

No puedo decir que volver a Santiago ha sido sencillo,  es bastante fácil darse cuenta que la gente va a un ritmo y yo voy a otro, y eso termina pasándome la cuenta.
Sin embargo he disfrutado de mi regreso. La vuelta a casa es, sin duda, un gran momento, pues el reencuentro con los seres queridos es una de las mejores cosas que nos pueden suceder. Abrazos, entrega de recuerdos, reencuentro con los amigos y amigas, cambio de mando en la oficina, tomar posesión de mi casa nuevamente,  recuperar cosas que todavía no recuerdo donde dejé, cambio de departamento, etc.

Pero volver a Santiago también supone un desafío, un gran esfuerzo. De nuevo debo hacer frente a la vorágine del día a día y acostumbrarme a la nueva vida o más bien dicho, a mi vieja vida.
Cuando comencé mi viaje cerré la puerta de mi vida, la vida que estaba viviendo, dejé atrás las insatisfacciones para ir en busca de algo nuevo que me hiciera ver mi vida con otros ojos o nuevas ideas. Para respirar.
Y  hoy vuelvo a hacer frente de esas mismas insatisfacciones que me rondaban antes de partir, mismas conversaciones, mismos comportamientos adquiridos, mismos temores… y yo que creía que un simple viaje me iba a cambiar mágicamente…
Lo malo de hacer los sueños realidad…es que dejan de ser sueños.  Esto se lo leí a una pareja que se dedica a viajar.


¿Qué se supone que debo sentir y hacer ahora?
Puedo  sentirme orgullosa al ponerme a la altura de los ganadores, de los que dicen aquello de que los sueños están para cumplirlos.
También puedo sentir un vacío porque mi alma se queda sin esa sensación de libertad tan rica que viví y tener tiempo, tiempo indefinido sin plazos para imaginar.
Es una mezcla de ambas cosas, y la lucha en mi interior de aquellas sensaciones contrapuestas no ha hecho sino comenzar. El paso de los días, muchos más días aun probablemente, ira poniendo todo en su sitio.

Quizás todo es más sencillo de lo que parece… quizás solamente tengo que recurrir a otro sueño para de esta manera sentir la sensación de que ese sueño, no fue solo un sueño y que dejó profundas huellas dentro de mí , o quizás no, porque he vuelto a los mismos condicionamientos de cuando me fui.

Quizás simplemente deba dejar de presionarme, de sentir que debo cambiar todo porque se supone que cambié, se supone que después de un viaje largo uno retorna cambiada. Ideas que tengo, preconcebidas y que no hacen sino presionarme y hacerme sentir que no estoy cumpliendo conmigo misma.

Soltar, se que en algún momento lo voy a soltar…
 
Me gustaría sentirme feliz de haber cumplido parte de mis sueños, pero no me siento así. Quizás si hubiese querido volver pero la verdad, a pesar de mi cansancio, ese que nadie cree que tengo porque en las vacaciones una no se cansa, nunca quise volver…
 
Y los días pasan y mi cuerpo aun no está acostumbrado a este ritmo.
Las noches me reciben agotada… 
 
Y la vida pasa rápida, muy rápida… tan rápida, que se me hace difícil disfrutarla.
Porque no estoy ni aquí ni allá…
 

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